Noticias:
#Alavés vs. S.F.C.
0 Usuarios y 1 Visitante están viendo este tema.
Pues no digo que no tengas razón. Mucha.Pero, cual es la propuesta, querido?Te aburres, vale. A mi mucho de lo que dices también. Pero que nos propones, si es que nos propones algo?Dejamos de hablar de lo que vemos? Dejamos de ironizar? Dejamos de escribir?Porque te has quedado bien a gusto pero, no se, parece que propones mirar para otro lado o callarnos y esperar confiando en lo que venga.No se, a lo mejor pasa por resetear y no mirar. Pero no lo veo.
Me quedo con ese Sin embargo..." que apuntasSoy sevillista dicesUff..No siempre suena igual esa fraseA veces traspasa y llega tela de hondoPero telaSin duda, tu apartado C es tremendo y me identifico totalmente contigo reconociendo que también peco del crustáceo cocido y las comisionesQuizás viva, o vivamos, demasiado cerca del Sevilla hasta convertirnos en esa vecina insoportable y cotilla que está pendiente de todo oído en la puerta incluído. ¿Sabes que hago a veces para sentir mi sevillismo?Pues esoMe alejo de él un poquito...Un saludo artista
Me alejo de él un poquito...
º0Pues no te alejes demasiado que aquí foreros como tu hacen mucha falta.
Gracias, aunque el pasado sábado tuve sesión intensiva de sevillismo y señorío, pero uno siempre agradece leerle por aquí.Es usted una referencia del sentimiento carmesí.
Os contaré un secreto que no he contado a nadie. Ni se lo contaré a nadie. Así que, quienes leáis esto, sabed y haced saber que nunca leísteis nada mío aquí y ahora, pues nunca estuve ni escribí en este hilo.Me creí una vez aburrido. No del Sevilla, por supuesto, que de esto no se aburre nadie, sino "de las otras cosas" del Sevilla. Por desgracia o por suerte me tocó vivir de muy cerca una época bien inestable o bien "con preocupaciones" de nuestra entidad, concretamente y hasta mi retirada, la que medió entre (1992) 1995 y 2000 aproximadamente, quizás algo -pero poco- más.Aquello era un sin vivir. Literalmente. De 24/7 o 24/365, como prefiérase. Y uno vio muchas grandezas y muchas miserias. Vio de lo que es capaz de hacer una persona por el Sevilla FC. ¿Una? Miento, muchas. También vio lo que es capaz de no hacer una persona por el Sevilla, y más de una y de diez. O de cobrarse en oro los servicios prestados, o de arrimarse al fuego que más calienta.Como un servidor (posible consejero de la minoría "sevillista" -habríamos sido dos- si se hubiese perdido ante Caldas y Escobar la Junta General de Accionistas de mayo de 1997 en el World Trade Center) no sirve para lo último y siempre fue vasallo de su señor, ése que galopa bajo las siglas SFC, se retiró del mundanal ruido hasta que hace seis años lo engancharon de nuevo.Desde entonces, con un bajísimo perfil, por estos mundos de Dios andamos faziendo y deshaciendo entuertos, con cierto gusanillo dentro del cuerpo. Ya se me escapó la mentirijilla. Me creí retirado/aburrido pero hay un sevillismo invisible, sí, invisible, que reflexiona, que analiza, que no para, noche y día, que piensa cómo pueden mejorarse las cosas, qué se puede hacer para que no todo sea igual y nada dé igual. Un día es uno; el de más allá es otro; el siguiente, un tercero. Nunca se arrían las viejas banderas. Uno se cree viejo, o prefiere que sean gentes más jóvenes las que articulen nuevas vías reflexivas, constructivas, con peso, con ideas, regeneradoras, con imaginación para llegar a ser oídas. Pero nunca hace oídos sordos a las llamadas de otros sevillistas. Siempre encuentra la perfecta excusa interior, o se la inventa, para decir de nuevo "vamos allá, a ver qué se puede aportar". Unas veces será nada, o poco. En otras ocasiones será más. Eso nunca se sabe a priori y casi nunca trasciende a posteriori.No sé qué tendría que hacer para aburrirme. Por suerte. O por desgracia. Y es tanta la gente que estas noches o estos días se mueve por el Sevilla de una u otra manera que... no, en serio, nunca os aburráis. Aquí andamos ahora dando forma a unos apuntes, a unas cuartillas que he de entregar, ordenando ideas, en plena e individual brainstorming. Con ilusión, como cuando de la mano de mi madre y de mi padre fui en julio de 1975 a sacarme mi primer carné del Sevilla FC (entonces era CF) a la calle Harinas 18.Aburrirme... ¡ojalá!
No escriba usté estas cosas Don Nodo, que soy de lágrima facilona.Nuestro Sevilla es muy grande y el sentimiento sevillista es aún mayor. Con títulos o sin ellos; con Caldas o Del Nido; con Míchel o Caparrós.Pero la sospecha de corrupción existe allá donde se manejen jayeres. Es inevitable. Y la corrupción (vulgo llevárselo calentito) es una ladilla que medra en la prepotencia y es abonada con el estiércol de la suficiencia.No lo olvidemos.