Gritos de a segunda y linternitas en la primera parte, criaturismo puro y llamada a voces al karma, y segunda parte calladitos y cagaditos.
Otro punto de oro y otra jornada sin perder que nos acerca al objetivo.
Digo lo que digo siempre, que sí que somos muy malos, pero a diferencia de los dos años anteriores, este año el equipo tiene corazón.